porque llegaste a mí, sin motivo alguno, sólo llegaste...
inundaste mi vida de un mar azulado y de un cielo pleno
y ahora ya no lo veo azul, veo el cielo de mil colores rodeados de estrellas relucientes
haciendo combinación con tus ojos, tu piel, tu aroma... tus besos... tu tacto.
Apareciste sin más ni menos, solo apareciste.
y ahora sigo perdida, pero avanzando en un camino desconocido del cual no quiero salir
y sí, peleo aún con demonios internos pero al olerte se esfuman...
llegaste...no te vayas.

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